alimentación·DIETA·Lomar

La dieta milagro y el orgasmo de sentirse delgado

Queremos ser los más fuertes, los más ricos, lo más listos  llevar la última moda y queremos estar perfectos en nuestro físico.

Somos el placer de la alimentación y somos la antítesis de la sensatez. Velamos por tener un proporción correcta y simétrica en nuestras medidas, el típico 90-90-90, en el caso de la mujeres. Mientras que los hombre queremos estar como Zac Efron, el de High School  Musical, para aquellos que no saben de quien hablo. Y si de esa manera tampoco búsquenlo en Google.

Dejando los actores a un lado, nos metemos en la dirección. El director que orquesta este pensamiento. La publicidad y los medios de comunicación. Ellos, los poderosos de la opinión pública, los que generan unos códigos deontológicos propios elaborados a sus manera para que así estemos involucrados en nuestra manera de comer, pensar, actuar, votar… Somos unos títeres, que creamos los estereotipos que ellos nos mandan en sus mensajes difamados y creados por Photoshop. Unas imágenes que ya el señor periodista y columnista Walter Lippmann expresaba y argumentaba en su famoso libro Public Opinion en 1922.  `El periodista crea imágenes a los ciudadanos como si fuera una información, y esa información no vale nada´comentaba en aquel papel del siglo xx.

La opinión pública siempre ha ido cogida de la mano de la propaganda de aquella IGM, o de la publicidad engañosa que se iba generando en panfletos, emblemas o mensajes de la radio y televisión ya entrado el siglo xx. Todo ello se define como manipulación de los medios de comunicación de masas, tanto los tradicionales de la prensa, televisión y radio como los actuales denominados bajo la índole de Internet.

NUTRICIONLa reacción de las personas, de la sociedad que nos llega esta información imposible de ignorar crea esa opinión y nosotros la hacemos realidad. Queremos ser y vernos como el que sale en la tele y en la revista. Los motivos pueden ser infinitos, cada uno tenemos una pretensión diferente a  la del resto, por vernos más guapos, por ligar, por estar en forma, o estar sanos por ejemplo. Y buscamos la alternativa más rápida y cómoda. Rastreamos un poco nuestro servidor de búsqueda predeterminado y encontramos Dieta milagro, en 15 días pierde hasta cinco kilos. No se lo cree ni el que lo ha escrito, pero nosotros si. Son periodistas, blogueros, medios y confiamos en su palabra, como la del señor. Les rezamos y todo al curandero o al creador de esa dieta que vamos a seguir. Existen diversas opciones: la típica como la mediterránea o también podemos actuar con la más conocida Dieta Dukan. Hay señor que paciencia de dieta. Está en todas las librerías, en internet y casi está hasta debajo de la cama.

La dieta Dukan promete, promete, promete todo lo que siempre habías querido tener. Un cuerpo 10 en pocos días. ¿Cómo? pues está basada en alimentos ricos en proteínas, baja en hidratos de carbono que se jerarquizan en cuatro fases en las cuáles hay alimentos permitidos y prohibidos y objetivos específicos. Cuatro fases de agobio y de poder tener problemas crónicos y digestivos a largo plazo.

Si, pierdes kilos. Si, estarás mucho mejor sin tomar nutrientes bajos en calorías y eliminando otros que no regulaban nada tu nutrición. Pero las fases son extremas y suicidas. Produciendo un efecto yo-yo. Lo que pierdes luego a largo plazo tendrás más facilidades de coger esos kilos que creías que habías perdido para siempre. Es donde las dan las toman. 

La forma de conseguirlo es más sencilla de lo que parece. No mires internet en primer lugar. No busques foros, páginas webs ni nada por el estilo de dietas milagro. Tacha esa palabra. IGNORA la palabra dieta. Ves a un nutricionista o dietista especializado, te hará la estimulación necesaria de lo que debes comer, una planificación de todos los días de la semana, un calendario alimenticio. Adecuado, con hidratos incluidos. No se puede vivir sin ellos. Y haz ejercicio con mucha agua. Y la talla que querías la tendrás tarde o temprano. Que no te manipulen.

Y hazte unas ensaladas con cebolla chalota o roja de Lomar por ejemplo.

Por Antonio Gómez. Periodista

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.